altLas embotelladoras y balnearios no han visto afectada su actividad habitual a pesar de la bajada de los acuíferos

 

Los manantiales y las fuentes naturales que alimentan las fuentes públicas y los balnearios y embotelladoras de Caldes de Malavella están recuperando poco a poco los niveles de caudal después de que el terremoto de 3,6 grados en la escala de Richter sacudió el pueblo y en haz disminuir su caudal.

Por otra parte, desde la Dirección General de Energía y Minas aseguran pero que todavía no hay datos que puedan decir qué efecto puede haber tenido el segundo seísmo registrado lunes 3 de enero en Caldes y que fue de una intensidad menor , de 2,7 grados en la escala de Richter, un grado menos que el del pasado 19 de diciembre.

Recuperando la normalidad

En cuanto a las empresas que viven de este bien como es el agua termal: embotelladoras y balnearios se asegura que la calidad del agua no se ha visto alterada por sismos y en cuanto a la cantidad desde Nestlé Waters que comercializa Agua San Narciso asegura que el terremoto del lunes no habría afectado más a la empresa que el primero, cuando se notó la bajada del caudal. Y añade que en estos momentos, según los diferentes controles, se ha visto como hay una recuperación del caudal.

En cambio, desde el Grupo Vichy Catalán afirman que el agua que mana de su manantial no ha quedado afectada ni tampoco sus propiedades mineromedicinales y que sigue brotando espontáneamente a 60 grados con su gas carbónico. Pero recuerdan que técnicos de Minas están estudiando la situación para prevenir cualquier eventualidad.

Finalmente, desde el Balneario Prats de Caldes añade que en ningún momento ha habido ningún tipo de problema en su centro termal y que el agua les ha brotado sin problemas.