
La Farga de Roquer ha abierto las puertas al público tras años de abandono reconvertida en un Centro de Interpretación de la Riera de Arbúcies.
El acto de inauguración fue precedido del descubrimiento de una placa en las puertas del edificio. El consejero de organización del entorno y del territorio del Consejo Comarcal de La Selva, Josep Antoni Frias Molina, ha subrayado el trabajo de la escuela taller en la construcción de la fragua, y el presidente de la Diputación de Girona, Jaume Torramadé, ha valorado muy positivamente "la recuperación de la memoria histórica" que se ha hecho en Arbúcies. El alcalde, Pere Garriga, ha alentado a la gente a "vivir este espacio ya hacerlo suyo" y ha anunciado que el ayuntamiento trabajará para potenciar la riera "como un eje vertebrador del turismo en la villa".
La Farga de Roquer se construyó entre 1846 y el 1848 como fragua de cobre, y con el paso del tiempo ha tenido diferentes usos vinculados a la industria: curtiduría de piel, tornería y, finalmente, un espacio vinculado a la industria carrocera. El interior de la Farga consta de muchos atractivos: el audiovisual "La memoria del agua" con el actor Lluís Soler haciendo de Santiago Rusiñol, dos aserraderos y una turbina fechada de 1934 que se podrá ver en funcionamiento.


